¡Defender Stalin es defender el Marxismo-Leninismo!

Como consecuencia de la inevitable sobrecarga de trabajo que se deriva del análisis de la realidad política concreta y la praxis política cotidiana que desarrollamos como comunistas, dejamos muchas veces de lado la importancia de un análisis retrospectivo del marxismo, de sus experiencias prácticas y sobretodo del porque del fracaso y derrumbe de todos los países y en especial de la Unión Soviética, que se desarrollaban en un marco de relaciones socialistas.

 

El derrumbe de la Unión Soviética fue, para muchos la confirmación de unos hechos que ya venían marcados por una deriva política e ideológica de la dirección política del estado soviético: el PCUS. Para otros fue el momento perfecto para sacarse la máscara de falsos comunistas y volver al lugar que les correspondía, el PSOE, PCE o demás entes burgueses para entrar en el juego del reformismo político dentro del marco de relaciones del capitalismo español.

Por desgracia, otros tantos creyeron los infames y viriles discursos proclamando el fin de la historia, el fracaso del socialismo, etc. Y volvieron desengañados a sus casas.

 

Si pretendemos levantar de la ruinas del muro de Berlín el proyecto del socialismo y el comunismo y en consecuencia su partido: el Partido Comunista, el cual está destinado a llevar a término la revolución socialista; tenemos que trazarnos como un objetivo transcendental el análisis de las causa políticas e ideológicas de la deriva del PCUS que llevaron a la degeneración política del movimiento comunista internacional y la posterior desaparición de la URSS. No podemos conformarnos con girar la cabeza adelante y pasar por encima de nuestras ruinas sin ningún estupor, o menospreciar el valor de este análisis como un comportamiento “intelectualista” que nos aleja de la lucha política diaria.

 

Hemos de situar claramente como punto de partida de la deriva político-ideológica del PCR(b) y el posterior cisma que se produce en el movimiento comunista internacional, el repentino y descarado ataque que sufre la figura de Stalin por parte de Kruschev.

Sólo este ataque personal, sienta los precedentes para toda una posterior argumentación que permitirá desmoronar todos los cimientos políticos e ideológicos con los que contaba el estado soviético y su dirección política: el PCR(b).

 

Marx siempre ha podido ser desacreditado y atacado, pero para hacerlo se necesitan dos cualidades: capacidad intelectual para intentarlo o sinvergüenza para generar mentiras tanto políticas como personales sobre este. De todas maneras, la ausencia de un período en que este fuera el “conductor” de los destinos de millones de seres humanos, imposibilita la creación de falsedades y mentiras sobre el paradero de estos.

Por su parte Lenin, si que se erige en dirigente de un partido y un estado, por lo cual ya sienta las premisas para achacarle todo tipo de asesinatos, purgas, matanzas y mil y un crímenes abominables que zarandearían los cimientos de cualquier mente humanizada. Todos estos crímenes abominables ya se le achacaron y se le continuarán achacando, pero las condiciones de la lucha, la firme consciencia del partido, de sus miembros, del pueblo soviético y especialmente la continuidad de lo que representaba el ideal y proyecto político de este después de su muerte, no generan las condiciones, primeramente internas y posteriormente exteriores para a través del falseamiento y las calumnias personales pueda pasarse al segundo asalto del combate que consiste en socavar la firmeza del proyecto político e ideológico que este representaba.

Pero en el caso de Stalin, los ideólogos y propagandistas del capitalismo encontraron la metodología perfecta para destruirlo.

Sólo calía achacar toda la culpabilidad de las desgracias de un largo período del pueblo soviético a su máximo dirigente, fueran éstas verdad o no; sino se falsificaban, inventaban… para eso no hay problema, el capitalismo tiene infinidad de novelistas a sueldo. Pero esto no hubiera sido suficiente por sí sólo, esta vez encontraron en un personajillo ucraniano la ayuda perfecta para conseguirlo. Fue la misma dirigencia del partido y el estado soviético quien generó toda una serie de mentiras y calumnias que sirvieron en bandeja a los estados occidentales para que difundieran con su beneplácito para minar la figura de Stalin, y sólo así y a través de la calumnia personal, llevar a puerto el proceso de desmantelamiento del partido y el estado.

 

Evidentemente la práctica política de Stalin no estaba exenta de errores, y esto mismo lo confirma el hecho de que elementos oportunistas pudieran tomar el poder dentro del partido después de su muerte, cosa que sea dicha de paso, atestigua la existencia de la lucha de clases dentro del socialismo, no como posteriormente se nos quiso vender.

 

Sólo después de la campaña anti-estalinista, después de las mentiras y de la creación de un estado de sugestión entre el pueblo soviético en particular y los comunistas de todo el mundo en general, se empezará el proceso de desestalinización, nombre con el cual llamarán toda la construcción teórica necesaria para llevar a cabo la implantación de medidas que sucumban los fundamentos políticos e ideológicos del partido y estado soviético hasta el momento.

 

No nos engañemos, los principios y la consecuente praxis política de Stalin constituyeron un avance inmenso para el movimiento comunista y en especial para el pueblo soviético. Hablar de industrialización, de colectivización en el campo, de la aniquilación del nazi-fascismo, es hablar de la acertada política de Stalin en todos los campos, porque sin un partido fuerte, guiado en los principios políticos del marxismo-leninismo y bajo una correcta dirección, todos estos logros no hubieran sido posibles y el pueblo soviético hubiera sucumbido a si mismo o a los ataques exteriores.

 

Por eso hemos de retrotraernos al pasado y a través del análisis científico, del materialismo histórico, sacar las conclusiones oportunas que nos permitan avanzar en el desarrollo de la tarea actual, que es desarrollar el partido, descartando así los nocivos errores que llevaron a la bancarrota la creación de varias generaciones de obreros.

Para ello no podemos dejar que la ideología burguesa permeabilice nuestros análisis, tenemos que tener una posición objetiva y de clase, contextualizando en cada momento el desarrollo histórico, cogiendo los elementos objetivos y subjetivos en el marco del desarrollo de la lucha de clases a escala nacional e internacional de un período histórico concreto, liberándonos de las miles de calumnias personales, políticas, históricas y de todo tipo sobre la figura de Stalin que no pretenden nada más que desviar el desarrollo real de los acontecimientos, que niegan el papel dialéctico de la historia y la limitan a la voluntad de un solo individuo y que en la mayoría de los casos, son fácilmente refutables, aún que no dispongamos de los mismo medios que ellos. Y como elemento importante, no caer en el error de pensar que los valores de la clase obrera son los mismos que los de la burguesía, no caer en su falso humanitarismo. Y finalmente  recordar, que si alguien tiene las manos manchadas de sangre, a ellos les faltan manos.

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Nascut l\'any 1987 a Barcelona. Militant dels CJC/Joves Comunistes del Poble Català.
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Una comentari en l'entrada: ¡Defender Stalin es defender el Marxismo-Leninismo!

  1. lavrenti diu:

    hola solamente recordemos la gran frase de Mao Tse Tung: “Los errrores de Stalin pesan menos que sus aciertos” La intelighenzia izquierdista se ha olbidado de eso……marxismo equivale a aceptar como fundadores a Karl Mar y Federic Engels y como realizador o desarrolladores a V.I.Lenín, J. Stalin , Mao Tse Tung. entre otros como Gramsci ,Mariátegui, Guevara….

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